www.viajesyhospedaje.com.ar www.avisosxrubro.com.ar www.proyectoasado.com.ar www.1001recetasdecocina.com www.demujeresparamujeres.com www.busqueycompare.com.ar www.turismoenelmundo.com


Portada » Vinos y Bebidas

Vinos y Bebidas

Valserrano Mazuelo

 

Bodega: De la Marquesa
DO: Rioja
Uvas: 100% Mazuelo
Crianza: 16 meses de roble francés y americano
P.V.P.: 24 €
 

 Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +

 
Un monovarietal de Mazuelo
Es muy raro ver monovarietales de Mazuelo, sin embargo, al igual que la Graciano, casi todas las grandes bodegas presumen de llevarla en los coupages de sus mejores vinos.

El motivo es que se trata de una uva mediterránea, parece ser que de origen francés (Carignan Noir), cuyo ciclo de maduración en tierras frías es tan lento, que el riesgo de la llegada de las lluvias otoñales disuade a los agricultores de cultivarla.
A cambio, si se logra, sobre todo con producciones reducidas y total maduración, el resultado es realmente excepcional, dando lugar a vinos con una personalidad tan marcada y diferenciada que, aunque su precio sea algo elevado, nos pareció imprescindible incluirla en nuestra Bodega Ideal como una de las estrellas de nuestro botellero, sobre todo para los riojista de pro.
Esta es una bodega muy especial, algo así como una escondida aristocracia del vino que lleva elaborando vinos de calidad desde que en el siglo XIX, el marqués de La Solana, al igual que otros nobles progresistas, decidiese hacer vinos de alto nivel, siguiendo las directrices bordelesas que se estaban poniendo de moda entre las clases altas de la burguesía española. Desde entonces han seguido fieles a la tradición, aunque en las últimas décadas, Juan Pablo de Simón y sus dos hijos Pablo y Jaime, le han dado un vuelco, introduciendo las últimas tecnologías y colocando sus vinos entre la elite española.
Este es un vino muy peculiar, un vino que se merece ser estudiado con calma para sacar esos matices tan sutiles y personales de la Mazuelo. Es un vino elegante, suave, con matices balsámicos y unos fondos florales y minerales que lo hacen único.
  
Con qué disfrutar de este vino
Birrey al horno 
Este es uno de esos pescados que hace pocas décadas se vendía a bajo precio en todo el Cantábrico, no porque fuese de escasa calidad, sino todo lo contrario, porque su carne es tan fina, que no soportaba el transporte y apenas si salía de nuestros mercados. Hoy, entre los sofisticados nuevos medios de transporte y el aumento del autoconsumo local, se ha convertido en uno de los bocados más cotizados de nuestra rulas.
¿Y se puede beber con un tinto? Bueno, pues sí, pero no con uno cualquiera, por eso elegí este Mazuelo, un vino delicado a la vez que con buena estructura de acidez, que respeta los sabores de la carne del pescado, soporta el envite del ajillo, y acompaña en todo momento esa peculiar fragancia que desprende este plato, incluso destacando esos matices florales del vino a que aludí en su descripción.
No obstante ya dije que es un vino para expertos, un vino que debe ser degustado a pelo antes de sentarse a la mesa para poder captar todo ese abanico de aromas tan sutiles, que si no se conocen, con la comida pueden pasar desapercibidos, y sería un crimen.
Si tienen ustedes la buena costumbre francesa de tomar un poco de queso antes del postre, esta será otra buena ocasión para disfrutar de este vino, sobre todo con quesos de cabra, porque hacen que el vino sepa algo más dulce y carnoso.

 

(0) comentarios | Leer más »

Ramón Bilbao crianza

 

Bodega: Ramón Bilbao
DO: Rioja
Uvas: 100% Tempranillo
Crianza: 14 meses de barrica y 8 de bodega
P.V.P.: 6,50 €
 
 

Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +

Un Rioja menos común
Como pueden comprobar por el precio, nos seguimos moviendo en el mismo segmento de vinos de consumo diario, aunque este ya no es tan popular, de hecho no lo encontraremos en todas las tiendas sino que nos costará algo más dar con él.

Tampoco estamos en la rioja alavesa sino en la Rioja Alta, en Haro, la cuna, lo que los puristas dicen un vino con H (de Haro), signo de tradición y clasicismo.
En realidad se trata de diferencias administrativas que nos recuerdan el cuento del que saltaba el arroyo para pasar de Pinto a Valdemoro, porque las grandes diferencias se encuentran en la Rioja Baja.
Una vez más repito que he seleccionado este vino porque ofrece más calidad que el precio que cuesta y que les corresponde a ustedes elegir cual se adapta más a sus gustos, paladar o comodidad, ya que la relación calidad/precio está asegurada.
En el anterior libro recomendé el Mirto, que es el vino estrella de la bodega, el orgullo del enólogo, pero sin llegar a tan altas cotas, aprovecho que el Ebro pasa por ahí, para recomendarles que prueben la Edción limitada del 2007, un 91/100 en la guía Proensa y a no más de 11€ de coste, la mejor relación calidad/precio de España según TodoVino.
Este crianza es menos espectacular, pero mantiene ese carácter sedoso que ya hemos citado como propio de los clásicos de Rioja, con una notable presencia de maderas, pero muy bien ensambladas con la fruta, quizás el matiz que mejor distinga los vinos de calidad de aquellos que se han elaborado ahorrando costos.
Es más complejo que los anteriores porque se notan mejor el regaliz de la crianza, incluso algunas notas de coco, pero no deja de ser un vino para beber a gusto, sin buscarle tres pies al gato. Un vino para comer con él.
 
Con qué disfrutar de este vino
Morcilla de Burgos
Huelga decir que esto de la morcilla es una excusa para decir que este es un vino muy largo en sus maridajes, es decir, que su lista de novias (o novios, como más les guste) es casi interminable, abarcando incluso muchos pescados de sabor fuerte y sobre preparados al ajillo, como unos salmonetes o una ventrisca.
Tiene carácter para acompañar cualquier carne, sobre todo guisada, porque las parrillas, aunque aportan un saborín a humo que a mí me encanta, no son lo más recomendable para los crianzas porque los aplanan mucho.
También funciona muy bien con los picoteos típicos de emergencia que hemos citado en las páginas anteriores, pero donde conviene incidir es en los quesos, porque no solo se lleva de maravilla con habituales tipo manchego, sino que hace un maridaje muy personal con aquellos que hacen efecto torta (proteolísis), como la del Casar, La Serena o Las Garmillas, y también con los camembert, porque la acidez de estos quesos, hace que el vino sepa más dulce y afrutado, lo que en boca resulta muy agradable.
Bueno, y con esta morcilla que ven en la foto, claro, que la hemos abandonado cuando es uno de los bocados más exquisitos de la gastronomía española, aunque sea de otra región vinícola diferente a este vino.

 

(0) comentarios | Leer más »

Luberri maceración carbónica

 

Bodega: Luberri-Monje Amestoy
DO: Rioja
Uvas: 95% Tempranillo, 5% Viura
Crianza: No
P.V.P.: 5 €
 
Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +
 
Un Rioja de maceración carbónica
Esta es una de las formas más clásicas de hacer vino en La Rioja, sobre todo en la zona alavesa, aunque ahora se haya puesto de moda en toda España porque los vinos obtenidos, para su consumo en joven, ofrecen una frutosidad inigualable.
El procedimiento consiste en meter los racimos enteros en los depósitos para que se produzca una fermentación interna, dentro de cada uva, con lo que cuando esta rompe, ya está casi hecha vino, y mantiene todos sus sabores primarios.
Esto es a grosso modo, porque hay un trabajo ímprobo detrás de esta técnica, con remontados continuos para mojar el sobrero que se forma en la superficie durante los diez días de fermentación, pero el resultado es insuperable, aunque hay que aprender a entenderlos, porque tienen un puntín muy gracioso de carbónico y un peculiar tufillo propio de la fermentación.
Florentino es la imagen del vino joven de la Rioja Alavesa, porque si bien esta bodega es relativamente nueva, él ha estado siempre elaborando este tipo de vinos, por lo que su firma ha sido una garantía por donde ha pasado.
Más asentado en los últimos años, este Luberri es ya sin duda el embajador mundial de los antaño conocidos como vinos de cosechero, término tan vilipendiado que hoy día es mejor cambiar por vinos jóvenes o incluso de maceración carbónica.
Es un vino fresco, alegre, para tomar fresquito y a trago largo, porque la sensación es de estar estrujando las uvas entre las manos y gozando con su jugo.
Es un vino muy aromático, pero a la vez denso, muy cubierto de capa y con esos preceptivos ribetes amoratados que no pueden faltar en un vino de esta categoría.
 
Con qué disfrutar de este vino
Chorizos al vino
Pongo este picoteo como ejemplo de como un vino joven, afrutado y sin petulancias, puede acompañar con toda dignidad un plato que tumbaría a la mayoría de los grandes.
Siempre que pruebo estos maridajes me vienen a la cabeza las metáforas orientales de aquellos juncos flexibles que eran capaces de soportar un huracán, mientras los grandes árboles caían derribados por doquier. 
Los chorizos cocidos al vino son un pincho muy popular por todo el norte español (en Asturias los cocemos en sidra, pero el resultado es el mismo a efectos de maridaje) y sobre todo un recurso fácil y cómodo de preparar en un imprevisto. Son sabores muy poderosos, agrestes, casi montaraces, por lo que piden un vino que nos restaure la boca, un vino refrescante pero a la vez vigoroso para quedar hecho agua. Hay personas que piensan que es el momento de probar un gran reserva, craso error, porque los aromas ahumados del pimentón los arruinará, mientras que las frutas de este vino joven, además de ser un bálsamo después de sabores tan agresivos, resiste impávido, incluso si está bien fresquito para que se refuerce su acidez, saldrá espectacularmente reforzado del envite.
Este es un maridaje extremo, pero el Luberri es el vino ideal para el chateo diario, para tener abundantes existencias en casa porque se bebe como el agua, y cuando hay fiesta, mientras quede Luberri, ya verán como nadie cambia de palo.

 

(0) comentarios | Leer más »

Luberri

Bodegas Luberri
Tinto joven

Hoy por hoy es el mejor vino joven de La Rioja, los que antes se llamaban de cosechero, porque sus competidores, como Artadi, han empezado a seleccionar las uvas buenas para sus crianzas y vinos de guarda, esperemos que esta bodega, que también ha sacado un crianza, el Biga, y un reserva, el Monge Ameztoy, no caiga en el mismo error.

Dicen que dos y dos son cuatro y, claro, si de una finca se saca buen vino joven, pero al año siguiente las mejores uvas se retiran para hacer un crianza, pues el joven saldrá más pobre.
De momento Luberri sigue estando espléndido, con plenitud de aromas a frutas rojas bien maduras, un recuerdo en boca sutil pero perceptible a regaliz, muy alegre, fresco, desenfadado, pero a la vez bien estructurado, con cuerpo y hasta elegante, porque han conseguido quitarle ese tufo que deja la maceración carbónica y que, para los que estamos acostumbrados, incluso nos hacía gracia, pero, para ser ecuánimes, hay que reconocer que apestaban un poco.
El vino es carnoso pero debe tomarse bien fresco porque, si bien aumenta su astrigencia, también coge más cuerpo y pierde calidez, lo que aumenta su alegría en boca.

Lomos de lubina con puré de coliflor (La Solana).

A pesar de su aspecto inocente, la lubina es un pescado azul de potentes sabores, sobre todo si su carne se tuesta a la plancha. A su vez este vino, aun siendo tinto, tiene menos perfumes que muchos blancos, lo que permite que ambos mantengan su personalidad y hasta el sabroso puré quede envuelto por una nube de nítidos sabores.

Publicado en el libro Asturias gastronómica, año 2.003. El nombre entre parentesis corresponde al restaurante donde se prepara el plato (mas información en el botón Restaurantes de Asturias).

(0) comentarios | Leer más »

Glorioso

 

Bodega: Palacio
DO: Rioja
Uvas: 100% Tempranillo
Crianza: 14 meses de barrica y 8 de bodega
P.V.P.: 6 €
 
Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +
 
Otro Rioja de diario
Como decíamos en la página anterior, en La Rioja existe una inmensa nube de vinos de notable calidad y a precios más que asequibles, por lo que, en función de nuestros gustos, podemos elegir uno u otro como vino de diario, incluso como preferido para el chiquiteo, porque no conviene tomar una marca aquí y otra allá.

Pero no todo el monte es orégano, por eso hemos hecho una selección de los que, a nuestro juicio, cumplen más que de sobra con el precio que las bodegas cobran, como es el caso de este Glorioso, seleccionado por la prestigiosa revista Wine Spectator, como uno de los 250 vinos con mejor relación calidad/precio del mundo.
He dicho antes “elegir uno como vino de diario”, pero lo más interesante también es ir alternando, por ejemplo ahora compro una caja de este, y en la próxima visita a la tienda, pues compro una caja del otro, así no se nos embota el paladar. 
Seguimos en La Rioja Alavesa, lo mejor de La Rioja para muchos aficionados, sobre si son vascos, claro, de modo que notarán cierto paralelismo con el vino anterior, porque la uva es la misma, el terruño también y las tecnologías de ambas bodegas están a la última, por lo que apreciarán esos matices a pan tostado y frutas negras bien maduras, siempre enmarcados en una notoria madera de roble, tradicional en los clásicos de Rioja.
Este es el vino más bajo de la gama porque este es el espíritu de esta pequeña guía, pero en libro COMER CON VINO recomendábamos el top, el Cosme Palacio, por lo que si coinciden con mis gustos, hagan un barrido de todo el surtido, porque son vinos muy interesantes y a precios más que asequibles.
 
Con qué disfrutar de este vino
Patatas con calamares
Tenemos en la mesa un vino sedoso, potente y a la vez agradable, de esos que se dejan beber dócilmente, así que raro será que no nos combine divinamente con cualquier cosa que saquemos a la mesa, pero particularmente con los platos de cuchara, a condición de que no sean demasiado fuertes, como por ejemplo una fabada, cuyos aromas a la morcilla ahumada nos dejarían el vino plano.
He puesto este plato antiguo y hoy casi olvidado, porque es precisamente con estos guisotes de pescado o de marisco, como el marmitako, donde este vino, servido un poco más fresco de lo normal (14ºC de nevera para degustarlo sobre 16º en copa), da un resultado espectacular, porque los sabores dulces del calamar, hacen que el vino se crezca y resulte más importante, más ampuloso.
Ni que decir tiene que también quedará como un principe en cualquier picoteo que organicemos con los tradicionales embutidos, quesos, patés o conservas, sobre todo si estas son de marisco, porque aunque suene disparatado, los tintos clásicos de rioja hacen una sorprendente armonía con las conservas de marisco, sobre todo con los berberechos, navajas, almejas, etc.

 

(0) comentarios | Leer más »

El Coto

 

Bodega: El Coto de Rioja
DO: Rioja
Uvas: 100% Tempranillo
Crianza: 12 meses de barrica y 6 de bodega
P.V.P.: 5,50€
 

Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +

Los riojas
Por mucho que critiquemos la riojitis y a los riojistas, lo cierto es que esta región sigue siendo la cuna del vino tinto español, de ahí que nuestra oferta sea lo bastante amplia para que, dentro de una franja de precios bastante ajustada, cada uno pueda elegir aquellos que más le satisfagan para las diferentes ocasiones.

El orden es bastante poco ortodoxo, porque no lo marca el alfabeto, ni las calidades, ni tan siquiera la zona, sino que más bien obedece a su índice de popularidad, a su implantación en el mercado, a la familiaridad con que nos los encontramos en nuestra vida cotidiana, tanto en los bares o vinotecas donde tomamos el aperitivo, como el los lineales de los súper mercados que frecuentamos, de modo que empezamos por este, El Coto, que factura nada menos que doce millones de botellas al año.
Al ser un vino tan popular y tan frecuente en los chiquiteos, muchas personas lo asocian a vino de combate, a bebedizo más o menos amable, que sienta bien pero que no tiene pretensiones. Craso error. Tres días antes de escribir esta crónica, en Logroño se celebró una cata ciega de tintos de crianza, entre ellos muchas marcas de reconocido prestigio, y El Coto salió como claro vencedor, lo que significa que, aunque se ataque el sector de grandes volúmenes, si se quiere (y se dispone de los recursos necesarios, como es el caso), se pueden hacer vinos de alta calidad y a precios más que competitivos.
Es lo que podríamos considerar como un rioja clásico, pero más afrutado que aquellos antiguos que solo olían a madera. Tiene un paso muy suave de boca (típico de Rioja)
 
Con qué disfrutar de este vino
 

Surtido de patés

Uno de los motivos por los que he incluido este vino en la selección de mi bodega ideal, es porque, al menos en Asturias, El Coto es uno de los vinos omnipresentes en casi todos los bares, al menos a partir de cierto nivel, por lo que si andamos de vinos, como ya sabemos que no debemos andar cambiando de marcas so pena de resaca, pues cuando llegamos a casa, lo suyo sería seguir comiendo con aquel que hemos bebido durante el paseito.
Otra ventaja es que este es uno de los vinos que gustan a todo el mundo, sobre todo a los aficionados al Rioja, por lo que es una forma de apostar sobre seguro cuando tenemos unos amigotes que nos visitan.
Huelga decir que el plato recomendado es un ejemplo para salir del paso, porque este vino combina con cualquier picoteo que se nos ocurra ya que se trata de un vino desenfadado, de gran calidad, pero sin pretensiones, de modo que nadie va a examinar si el maridaje es el óptimo. Disfrutarán de los patés, de los quesos o de los embutidos, y de un vino que les acompaña como guante ¿Qué más se puede pedir?

 

(0) comentarios | Leer más »

Beronia selección 198 barricas

 

Bodega: Beronia
DO: Rioja
Uvas: 85% Tempranillo, 10% Mazuelo, 5% Graciano
Crianza: dos años en barrica y dos en botellero
P.V.P.: 20 €
 

Un Rioja renacido

Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +

Creo que el nombre exige una explicación y es que habrá muchos riojistas que recuerden el nombre de Bodegas Beronia como algo confuso que pasaba de pretender un año ser un vino de altos vuelos, para el siguiente ofertarse como producto de chateo.

Esta fue una de esas bodegas que cayó en manos de unos industriales vascos que pensaban que con lo que consumían en su choco y unos amigos más, ya estaba todo hecho, y el resultado fue un desastre.
Ahora pertenece al grupo Gonzales Byass y las cosas se están haciendo con criterio y responsabilidad, aprovechando todos los recursos, como unos majuelos de uva Graciano y Mazuelo que, además de enriquecer vinos como este, les permite hacer unos interesantísimos monovarietales.
Por el nombre (y el precio), ya se pueden imaginar que estamos ante un vino muy especial, aunque en su portfolio tienen uno, el Beronia IIIAC, que cuesta el triple.
Es un reserva muy clásico, con esas maderas tan características en lo grandes riojas, pero una vez en boca, empiezan a salir nuevos matices que dejan ver que el trabajo del enólogo ha ido mucho más allá de las líneas conservadoras.
Es un vino con mucho brío, con mucha fuerza pero en el que aparece un fondo de frutas maduras que le aporta mucha complejidad y frescura. Todo un ejemplo de como hacer nuevos vinos, respetando los perfiles que tipifican una región.
De todas formas este es un vino de mesa, porque cuando se empieza a comer, cuando el vino cobra una nueva vida y hasta despliega aromas que en cata pasan desapercibidos.   
 
 
Con qué disfrutar de este vino
Marmitako de bonito (ver receta)
Había pensado maridar este vinazo con alguna carne guisada, incluso de caza, pero el día que lo caté tenía para comer un sabroso mamitako (en Asturias lo llamamos calderada) y pensé ¿Porqué no? Y mira por donde sonó la flauta, porque los contundente sabores del guiso se mostraban dóciles cuando doña Beronia entraba, y poco a poco fue estableciéndose un entente cordial entre ambos que me pareció sumamente interesante.
No es la primera vez que un gran tinto se comporta como el mejor amigo de un pescado y desde luego con los guisos, sobre todo si no llevan chorizo, no cabe duda de que los grandes Riojas hacen muy buenas migas.
A pesar de todo lo dicho, este especial 198 barricas es un vino que se puede disfrutar con algunos amigos entendidos en la materia, porque es un vino muy sedoso, con las maderas muy bien integradas, lo que hace que se deje beber como un elegante aperitivo, incluso como copa de sobremesa.
Al principio hice mención de mis primeras intenciones y, aunque no las llevé a cabo, pongo la mano en el fuego porque este vino se comportará de maravilla con los grades estofados de carne, tipo carrilleras, osobuco, etc.

 

 

(0) comentarios | Leer más »

Tobía Graciano

 

Bodega: Tobía
DO: Rioja
Uvas: 100% Graciano
Crianza: 10 meses en roble húngaro
P.V.P.: 12 €
 

Un Rioja Graciano

Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +
Solemos considerar la uva Tempranillo como la reina de la Rioja, y en muchos aspecto sí lo es, pero auténtica aristocracia, la que siempre marcó la diferencia entre los más grandes de los grandes, es la Graciano, una uva muy difícil y puñetera de cultivar, pero que cuando se logra, aporta unos matices insuperables al vino.

Es algo así como la Petit Verdot en Burdeos, que fue arrancada sin piedad por los problemas que daba su cultivo, pero que sigue siendo la que marca la diferencia entre las grandes añadas y las normalitas.
Esta bodega está situada en La Rioja baja, a unos 370 m de altitud, lo que sin duda es un terruño favorable para esta uva, al menos teniendo en cuenta la calidad obtenida en este monovarietal, tan escaso como exquisito.
Si no fuese por lo soberbio que está este vino, bien podríamos decir que es una excentricidad que nos podemos permitir en nuestra Bodega Ideal, porque son pocas las bodegas que elaboran esta uva como monovarietal y por tanto, cuando tengamos algún entendidillo opinando sobre nuestra selección de vinos, podremos dejarle de piedra al probar semejante vino, sobre todo cuando le digamos que es un rioja.
Es un vino muy complejo de aromas, pero en boca es tan carnoso y golosote, que ganará el paladar de todos, y a partir de ahí podemos empezar a jugar buscando matices especiados, florales, balsámicos y minerales, detrás siempre de esa poderosa fruta madura, que a su vez hay que analizar bien, porque eso es la Graciano en estado puro, unas frutas rojas muy peculiares que debemos memorizar.
 
Con qué disfrutar de este vino
 

 

Entrecot de vaca a la brasa

 

Puede sonar a topicazo esto de la carne roja con un vino tinto, pero cuando uno analiza en serio los maridajes, les aseguro que son muy pocos los vinos que mantienen todo su vigor después de esos sabores tan engrasados. De hecho, cuando tenemos una barbacoa o vamos a algún asador, es cuando más he de esforzarme en buscar un vino que no pierda su cara frente a la comida, porque la mayoría de los clásicos quedan como agua.
Este no es el caso, porque ya he dicho que la graciano es la nobleza hecha uva, y cuando se enfrenta a un reto así, se crece aún más y resulta deslumbrante.
De todas formas, estamos ante un vino muy singular, por lo que, antes de llevarlo a la mesa, les aconsejo que lo caten a palo seco, no ya en plan crítico, pero sí como una degustación meditada, porque disfrutarán de unos buenos momentos que luego podrán comparar según vayan probándolo con los distintos ingredientes del menú.
Obviamente podemos poner algún picoteo en torno a él, porque se merece una merienda como protagonista, pero es un vino que yo dejaría para ocasiones puntuales, para comidas serias, sobre todo con guisotes como una caldereta de cordero, unas migas, unas carrilleras, o las clásicas preparaciones de caza, donde pondrá la guinda a esos sabores contundentes y caseros.

 

(0) comentarios | Leer más »

Emilio Moro 2008

 

Bodega:  Emilio Moro
DO:  Ribera de Duero
Uvas:  100% Tinto fino
Crianza:  Un año de roble francés y americano
P.V.P.:  16 €
www.emiliomoro.com

 

Extracto del libro La Bodega en casa y sus maridajes, del que pueden ver más pinchando en +

 Un Ribera de 100/100

Ya les apunté que en La Ribera, después de aquella orgía que se vivió a finales del siglo XX, como dice Proensa “Se pasó del Lo tengo todo vendido, al Lo vendo todo”, incluso en algunas de mucho renombre que hoy están buscando inversores o compradores dispuestos a quedarse con gangas porque la mala cabeza ha llevado a aquellos fantasmas a tener que tirar vino para poder recoger parte de la nueva cosecha.

En el polo opuesto está la familia Moro, la de Emilio Moro (no confundir con el Moro de Matarromera), una apuesta con muchos años de historia de viticultores a la que las nuevas generaciones han sabido aportar un savoir faire cuyos resultados son calificaciones que llegan a los 100/100 puntos con su Malleolus de Valderramiro, un vino tan especial que casi hay comprarlo con recomendación.
Este no es un crianza, ni un reserva, ni nada de nada, porque los hermanos Moro decidieron hace tiempo pasar de las arcaicas normas de un CRDO que no hace otra cosa que presumir de los millones de hectolitros que pasan por su registro.
Cuando lo prueben también verán que es un vino que va fuera de las líneas habituales de esta región, porque es un vino con mucho cuerpo, pero nada goloso, al contrario, es elegante, pero seco como la tierra que lo vio nacer.
En cata es un vino para expertos porque hasta puede chocar, incluso es radicalmente diferente a los grandes la casa (Malleolus) y al Finca Resalso, el más popular. Sin embargo cuando llega a la mesa y empieza a codearse con los distintos platos, el vino se crece, incluso se vuelve más amable y afrutado, una curiosa metamorfosis que detallamos con más de talle en el maridaje.

Con qué disfrutar este vino

Espaguetis con tomate de Pedro Luis  (ver receta)

Si no llevase el apellido de Pedro Luis, podríamos pensar en una comida de rancho, pero ya se imaginarán ustedes que a un vinazo como este no le iba a sentar a la mesa con un cualquiera.
De todas formas, cuando tengo en mis manos un vino especialmente bueno, suelo probarlo con pasta, porque es una de las comidas que más cómodas resultan para los grandes vinos, aunque no con una salsa tan peligrosa como el tomate.
En esta ocasión, con el tomate era de una calidad especial, decidí ponerlo a prueba y el resultado fue sorprendente, porque el vino cambió como por arte de magia, volviéndose sedoso, goloso, afrutado, uno de esos maridajes tan sorprendentes que te alegra el día.
Como guardé media botella, al día siguiente lo probé con unas chuletillas de lechazo, y también resultó excepcional, pero totalmente distinto, aunque mucho más dulce que en la cata pura, de donde podemos deducir sin paliativos, que es un vino para comer con él, no para chatear ni tomar de sobremesa.Obviamente su precio ya nos limita un poco su consumo, porque no lo vamos a servir así como así en una barbacoa familiar, o sea que debe estar colocado en una de las zonas VIP de nuestra Bodega Ideal.

(0) comentarios | Leer más »


Página:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12